Un coche térmico funciona como cualquier otro coche. Sin embargo, debido a estas pocas peculiaridades, deben tomarse ciertas precauciones antes de su compra así como de su uso. La primera precaución que hay que tomar es comprobar los cristales de cuarzo antes de arrancar el coche de pista. También deberías revisar las baterías. Por cierto, el control remoto de un vehículo térmico requiere nuevas baterías. La segunda precaución es realizar un pequeño rodaje antes de arrancar el coche de pista. Esto para calentar las bujías. En caso de que acabes de repostar, debes dejar que tu vehículo se enfríe. Sólo entonces puedes reiniciarlo. Para hacerlo, tira de la lengüeta con un golpe muy fuerte. No te olvides de levantar el coche al mismo tiempo.