Si bien las aplicaciones de GPS para teléfonos inteligentes suelen ser más intuitivas de usar y sobre todo más económicas (no hay que comprar un GPS de excursión), su uso es más limitado. Es aconsejable utilizarlos para caminatas cortas (con poca batería) o como respaldo del mapa de papel, como una herramienta de orientación secundaria. Para las excursiones en las montañas o en el extranjero, es imperativo elegir una aplicación que funcione en modo offline (es decir, sin conexión a Internet), como OsmAnd o ViewRanger. Para un uso regular, caminatas de varios días, es preferible invertir en un GPS para senderismo. Una vez instalado el mapa y el track en el GPS, lo único que tienes que hacer es activar el seguimiento del track para que el GPS te guíe por los senderos, y dependiendo de sus opciones, también puede mostrar mucha información, como la distancia hasta el siguiente paso, las subidas realizadas y las que quedan, el tiempo de marcha para llegar a la siguiente cabaña… Pero sobre todo, siempre sabrás exactamente dónde estás y la dirección que tienes que seguir para llegar a tu etapa. Si con buen tiempo, en un sendero marcado, puede parecer inútil, en rutas no marcadas y/o con mal tiempo, el GPS es de gran interés.